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Problemas en las relaciones sociales

Las personas necesitamos tener relaciones con los otros para sentirnos bien e incluso para nuestra propia supervivencia, ya que somos seres sociales y vivimos en interrelación. Sin embargo, las relaciones con otras personas no siempre son fáciles. A veces podemos tener problemas para hacer nuevos amigos, sentirnos mal cuando estamos con gente o tener conflictos con aquellos que nos rodean.

Si tenemos problemas en las relaciones sociales, el primer paso para buscar una solución es entender por qué nos sucede, y de esta forma poner en marcha los mecanismos necesarios para empezar a disfrutar de relaciones más satisfactorias.

 

Cómo podemos mejorar nuestras relaciones sociales

Para tener buenas relaciones es importante que desarrollemos una serie de habilidades sociales que nos ayuden a disfrutar de la compañía y contacto con otras personas. Estas habilidades forman parte del aprendizaje que hacemos en nuestra infancia, de la mano de nuestros cuidadores principales, y en la adolescencia, cuando empezamos a interactuar con nuestros iguales y a construir nuestra propia identidad. Las experiencias que hemos vivido influirán en cómo nos relacionamos, qué esperamos del contacto con las demás personas y cómo nos vemos a nosotros mismos en las interacciones con los otros. Todo ello afecta a nuestras habilidades sociales. Veamos cuales son:

  • Capacidad de hacer una adecuada gestión y regulación emocional: las emociones son un poderoso indicador que nos permite saber qué necesitamos, cómo nos encontramos ante distintas circunstancias, nos ayudan a buscar lo que nos hace sentir bien, evitar lo que nos puede hacer daño o generar malestar o marcar los límites a los demás que necesitamos para cuidar de nosotros mismos. Cuando aprendemos a gestionar adecuadamente nuestras emociones, éstas nos facilitan nuestro contacto con el mundo y nos ayudan a disfrutar de las relaciones sociales de forma plena.
  • Comunicación asertiva. La comunicación asertiva está muy relacionada con la capacidad de gestión emocional. Esta habilidad nos permite transmitir de forma clara aquello que queremos comunicar, sin que resulte agresivo o hiriente para la persona que lo recibe. Es una capacidad esencial a la hora de tener buenas relaciones sociales, ya que nos ayuda expresar aquello que necesitamos al tiempo que cuidamos cómo lo recibe la otra persona. Para tener una adecuada comunicación asertiva, tenemos que conocer cómo nos sentimos, qué nos despierta esa emoción y qué queremos transmitir. A veces nos comunicamos desde fantasías personales, que provienen de nuestras experiencias previas, y que se filtran en nuestros mensajes, por ejemplo, “todo el mundo quiere aprovecharse de mí”, “si le digo lo que pienso entonces se marchará y sufriré”, “si me expreso puedo ponerme en peligro”, haciendo complicado poder comunicarnos de forma asertiva. En una psicoterapia podemos analizar de dónde vienen nuestras dificultades para poder comenzar a comunicarnos de una manera distinta.
  • Capacidad de hacer una ­escucha activa: escuchar de forma activa implica no sólo recibir el mensaje que nos están transmitiendo, sino que podamos hacer sentir a nuestro interlocutor que le estamos escuchando, favoreciendo que se dé una comunicación fluida. Para poder desarrollarla, es necesario que centremos nuestra atención en la persona que nos habla; esto se nos hace difícil si necesitamos estar pendientes de qué respuesta damos para que no nos juzguen de forma negativa, o si estamos preocupados por cómo nos estará viendo la otra persona. Como vemos, la escucha activa tiene mucha relación con nuestra propia autoestima y con nuestra capacidad de desarrollar empatía.
  • Empatía: Esta habilidad nos ayuda a ponernos en el lugar de la otra persona, entendiendo lo que piensa y siente desde su propia perspectiva. Es una habilidad muy necesaria en nuestras relaciones sociales, porque nos ayuda a conectar con los demás, dar un sentido a cómo se comportan y a responder acorde a esa interpretación que hacemos. Las personas desarrollamos esta capacidad a partir de nuestras propias experiencias: cuando interaccionamos con personas que tienen empatía hacia nosotros, vamos adquiriendo esta habilidad.

Cómo tratamos los problemas en las relaciones sociales

Cada persona puede tener dificultades en sus relaciones sociales por causas muy distintas. Los psicólogos analizamos junto con la persona que acude a psicoterapia qué motivos están dificultando sus interacciones sociales y trabajamos de forma personalizada en el origen de los mismos, para que logre sentirse más satisfecha en el contacto con los demás.